
-Hemos visto muchas cosas pero esto, la verdad, nunca... ¿Cómo se te ha ocurrido...? ¿Cuántos años tienes?
-Cinco. Y medio.
La doctora mantuvo la tranquilidad cuando él desplegó su sonrisa y dejó asomar su perfecta dentadura de vampiro de plástico, que más tarde se quitaría para que quedara bien demostrado que sus cuatro dientes centrales han desaparecido ya.
-A ver, no te muevas nada, nada, ¿vale? Mira que si no sale puede haber que operarte...
Y con las manos enguantadas en látex y firmes sobre las largas pinzas que sujetaba, extrajo el diente del oído derecho de Huracán Paquito.
Ya por la noche, al meterse en la cama, él suspiró satisfecho:
-¡Ay! Qué buen día... hemos comido una hamburguesa, hemos ido al cine... ¡y he tenido mi primera experiencia en una camilla!
A quién habrá salido este niño...


14 comentarios:
jajajajajaja, ¡tú sabrás guapa!
Conozco a Hurakán Pakito y puedo afirmar que esta historia es falsa de pe a pa. No es mínimamente creíble... Jajajajaja
Típico de un grelión...
Estoooooo
¿qué hace un diente en un oído???
Lamamma, te voy a hacer una confesión... aparte de que la tranquilidad que se gastó el muchacho en todo el incidente sólo fue pareja a la de su madre (soy lo más alejado de una madre histérica o mínimamente nerviosa por cuestiones de ese tipo), cuando le oí pronunciar la frase en la que se alegraba por la aventura, me dije, "exactamente lo que yo habría pensado...".
Así que no puedo quejarme mucho, debe de llevarlo en los genes y gracias a mí.
Charolito, ¡bingo!, me lo he inventado todo... ;P
Enrique, jajaja, ¡exacto!
Merce, eso es lo que no hemos llegado a saber. Pura diversión, "vamos a probar", juguemos a ver qué sentimos. Me enteré de dónde estaba el diente cuando, hablando con los de draculín puestos, me dice: "¡Qué divertido es tener un diente en el oído!". Pensé que era de coña y le contesté sin darle importancia. Entonces su hermana dijo: "Que es verdad, mamá, que se ha metido el diente en el oído...".
Es el primer diente que se le cayó, que como buena madre sabrás que es el único que no se lleva el Ratoncito Pérez, que tiene la deferencia de dejártelo como recuerdo y que él guarda en una cajita preciosa que le compré hace tiempo con ese fin.
t envidio pues esa templanza, yo si soy madre histérica,lo reconozco jajaj
Por curiosidad... fuisteis al otorrino o al dentista? jejejej.
Besitos varios.
Laura, yo, para nada. Pues si ves la brecha de la ceja de hace cuatro años... casi se le veía el craneo, no exagero. El médico que había en El Corte Inglés (fue allí, se estampó contra el perfil metálico que remataba el escalón de un escenario) nos dijo que pasáramos de ir al centro de salud, que directos al hospital porque necesitaría puntos internos además de internos.
Llamé a mi naturista, que es amigo y habíamos estado comiendo juntos, me fui con el niño para su casa, le lavamos la herida, le pusimos un desinfectante, unos puntos de pegar que le duraron medio minuto (el desinfectante era oleoso y no agarraban) y una gasita. Tiene una cicatriz como habría tenido con los puntos pero sin la marca de ellos, claro ;)
pues a mi m viene con semejante brecha y m tienen q recoger del suelo,su padre para eso es más tranquilo y sabe como reaccionar,pero yo,lo q t digo,histérica perdida
si t digo q la primera vez q se hizo un chichón,yo ya la hubiera llevado a urgencias, estuve toda la noche haciendo visitas a su cuarto para ver si respiraba bien,si es q no lo puedo evitar!!
Laura, somos absolutamente distintas en eso. La propia mujer de mi naturista me confesó días después que alucinó cuando me vio tan tranquila, no queriendo coserle y sin miedo a las consecuencias terribles que me hubiera augurado cualquier "sanitario ortodoxo".
Por suerte pocas cosas de las que nos pasan son realmente preocupantes, así lo creo y así trato de transmitírselo a ellos. Supongo que esa actitud es parte de ese convencimiento.
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